AMARILLO

Etimología: del bajo latín hispánico amarellus, y este del diminutivo del latín amārus ‘amargo’.

El Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, registra catorce diferentes significados para la palabra “amarillo”. Para efectos de esta publicación, nos limitaremos a la primera acepción:

1. (Función morfológica: adjetivo; usado también como sustantivo masculino). Dicho de un color: Semejante al del oro o al de la yema de huevo, y que ocupa el tercer lugar en el espectro luminoso. 

El amarillo también ocupa un lugar especial en nuestra institución, porque es el color característico de La voz del Nocturno, y simboliza muchos de los valores que deseamos compartir con quienes nos acompañan en cada publicación.

El amarillo es el color de la luz. Nos recuerda el amanecer que llega después de la noche, la energía que impulsa nuevos comienzos y la calidez de una palabra amable cuando más se necesita. Tradicionalmente se asocia con la alegría, el optimismo, la esperanza y la amistad, cualidades que fortalecen los vínculos humanos y mejoran nuestro entorno.

Quizá por ello no resulta extraño que, en los últimos años, las flores amarillas hayan adquirido un significado especial para muchas personas. La popular costumbre de regalarlas cada 21 de septiembre se popularizó en América Latina a partir de la telenovela argentina Floricienta y de la canción Flores amarillas, donde este detalle representaba la ilusión de recibir una muestra sincera de amor. Con el tiempo, la tradición fue creciendo gracias a las redes sociales y terminó convirtiéndose en un gesto que hoy expresa afecto, gratitud y buenos deseos.

Sin embargo, más allá de las modas impuestas a través de los medios de comunicación, el verdadero valor de las flores amarillas no está en un ramo, sino en el sentimiento que representan. Son un recordatorio de que las personas necesitamos gestos de cercanía, palabras de reconocimiento y oportunidades para agradecer a quienes forman parte de nuestra vida, y no en un día en particular, sino siempre.

Desde La voz del Nocturno queremos enviar a cada miembro de nuestra comunidad mucho más que un ramo. Les enviamos, de manera simbólica, todo un campo sembrado de flores amarillas; un campo inmenso de gratitud por su compañía, su apoyo, sus lecturas, sus sonrisas y su confianza.

Que cada una de esas flores represente un deseo de bienestar, una palabra de ánimo para los días difíciles, un reconocimiento a los esfuerzos silenciosos y un agradecimiento sincero por ser parte de esta gran familia. Al final, las flores más valiosas no siempre son las que se sostienen entre las manos, sino las que florecen en el corazón.

La voz del Nocturno les desea hoy y siempre hermosos días llenos de luz, esperanza y afecto. 🌻💛🌻

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