RECORDAR

“Recordar” posee una de las etimologías más hermosas que existen en nuestra lengua, pues proviene del latín recordari, formado por re- (volver a) y cor, cordis (corazón). En su raíz más profunda, la palabra recordar significa literalmente “volver a pasar por el corazón”.

Recordar es un acto de memoria, sí, pero también de sensibilidad: es rescatar del tiempo lo que nos constituye, lo que nos une y lo que nos inspira. Cada recuerdo es un puente entre el pasado y el presente, una manera de mantener viva la identidad y de proyectar esperanza hacia el futuro.

Así, esta palabra nos invita a comprender que la memoria no es un archivo frío, sino un latido que nos acompaña: recordar es volver a sentir, volver a vivir, volver a ser…

Scroll al inicio