Con motivo de la conmemoración del Encuentro de Culturas, la biblioteca de nuestro liceo se convirtió en un espacio de aprendizaje, reflexión y celebración de la diversidad que caracteriza a Costa Rica. Bajo la coordinación del profesor César Ureña Calderón y con la valiosa participación de estudiantes de décimo año, se llevó a cabo una presentación especial dedicada a destacar el carácter pluricultural de nuestra sociedad.
Recibimiento de los estudiantes, a cargo de Esther Cornavaca Ortiz, alumna de la sección 10-3.
Durante la actividad, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer y valorar los aportes que diversos pueblos y comunidades han brindado a la construcción de nuestra identidad nacional. A través de exposiciones, representaciones y recursos educativos, se resaltó la riqueza cultural de los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes, las poblaciones de origen europeo, asiático y otros grupos que forman parte de la historia y el presente de Costa Rica.
Exposición sobre los pueblos precolombinos, a cargo de la estudiante Reichel Monge Zeledón, sección 10-2.
Exposición sobre el encuentro de dos mundos, por Mayli Pous Zúñiga, sección 10-2.
Exposición sobre la época colonial, por Leo Marín Mendoza, sección 10-2.
Exposición sobre la independencia y construcción de Costa Rica, por Gabriela Angulo Calvo, sección 10-3.
Exposición sobre migración y diversidad cultural, por Laura Quesada Cordero, sección 10-3.
La actividad se desarrolló en diferentes horarios para permitir la participación de toda la comunidad estudiantil. De esta manera, alumnos de todos los niveles tuvieron la oportunidad de visitar la biblioteca y ser parte de una experiencia que promovió el respeto, la inclusión y el reconocimiento de la diversidad cultural como uno de los mayores valores de nuestro país.
Desde La Voz del Nocturno, felicitamos al profesor César Ureña Calderón y al grupo de estudiantes de décimo año por esta iniciativa educativa, que no solo fortaleció el conocimiento histórico y cultural de la población estudiantil, sino que también fomentó la convivencia y el aprecio por las múltiples raíces que enriquecen nuestra nación. Actividades como esta nos recuerdan que la diversidad no solo forma parte de nuestra historia, sino que es una fortaleza que nos une y nos proyecta hacia un futuro más inclusivo y respetuoso para todos.