2 de noviembre de 1930: Surgimiento del emperador que enfrentó a los grandes imperios, inspiró una religión y se convirtió en símbolo de la diáspora africana

Pocas figuras del siglo XX reúnen tantos elementos históricos, políticos, religiosos y culturales como Haile Selassie I, el último emperador de Etiopía. Para algunos fue un reformador que intentó modernizar uno de los Estados más antiguos del mundo; para millones de seguidores del movimiento rastafari, en cambio, fue una figura divina, la encarnación viviente de la redención africana.

Su vida se desarrolló en medio de guerras, invasiones, transformaciones políticas y luchas anticoloniales que marcaron la historia contemporánea de África.

Sus orígenes: Tafari Makonnen

Nació el 23 de julio de 1892 en Ejersa Goro, cerca de Harar, en el este de Etiopía. Su nombre de nacimiento fue Tafari Makonnen. Era hijo de Ras Makonnen, uno de los hombres más influyentes del emperador Menelik II (“Ras” era un título nobiliario etíope, la palabra puede traducirse como”jefe”,”cabeza”, o, en términos monárquicos europeos, un rango similar al de príncipe, duque o gran noble de la región).

Desde joven recibió una educación poco común para la época, con formación tanto en la tradición etíope como en conocimientos occidentales. 

En 1916, tras la destitución de Lij Iyasu y la llegada al trono de la emperatriz Zewditu, Tafari Makonnen recibió el título de Ras, fue designado heredero y asumió la regencia del imperio. Desde entonces, y durante los siguientes catorce años, fue conocido como Ras Tafari Makonnen.

En los años posteriores, impulsó reformas administrativas y abrió progresivamente a Etiopía hacia la comunidad internacional. Finalmente, tras la muerte de la emperatriz, fue coronado emperador el 2 de noviembre de 1930 bajo el nombre de Haile Selassie I, expresión que puede traducirse como “Poder de la Trinidad”. 

La dinastía salomónica y la descendencia del rey David

Uno de los aspectos más fascinantes de la figura de Haile Selassie I es su pertenencia a la llamada Dinastía Salomónica que gobernó Etiopía durante siglos. La tradición imperial etíope sostenía que los emperadores descendían de Menelik I, considerado hijo del rey Salomón y de la reina de Saba. Como Salomón era hijo del rey David, la dinastía afirmaba poseer linaje davídico. 

Históricamente no existe ninguna prueba que permita demostrar una genealogía continua desde el rey David hasta Haile Selassie I; sin embargo, la monarquía etíope basó gran parte de su legitimidad en la tradición recogida en el Kebra Nagast, una epopeya nacional y crónica literaria de Etiopía, que combina religión, identidad nacional y tradición histórica, y que durante siglos sirvió como una de las bases culturales e ideológicas de la monarquía etíope.

Debido a esto, durante su coronación, Haile Selassie I recibió títulos como:

  • Rey de Reyes de Etiopía.
  • León Conquistador de la Tribu de Judá.
  • Elegido de Dios.

Estos títulos reforzaban la idea de una continuidad sagrada que vinculaba al Imperio etíope con los relatos bíblicos.

Etiopía: símbolo africano de la resistencia contra el colonialismo

Con frecuencia se afirma que Etiopía fue el único país africano que nunca fue colonizado por Europa, pero la realidad histórica requiere una precisión importante.

Etiopía logró mantener su soberanía durante el reparto colonial de África gracias, en gran medida, a la victoria etíope sobre Italia en la batalla de Adwa de 1896. Esa conquista se convirtió en uno de los mayores símbolos de resistencia africana frente al imperialismo europeo.

Sin embargo, entre 1936 y 1941 Italia ocupó Etiopía tras la invasión ordenada por Benito Mussolini. Durante esos años el país fue incorporado a la llamada África Oriental Italiana. Aun así, la ocupación fue relativamente breve y el Estado etíope recuperó posteriormente su independencia. Por ello, muchos historiadores consideran que Etiopía no fue colonizada de manera permanente, aunque sí sufrió una ocupación militar extranjera.

La invasión italiana y el histórico discurso ante la Sociedad de Naciones

La guerra contra la Italia fascista constituyó el momento más célebre de la carrera política de Haile Selassie I.

Cuando las tropas de Mussolini invadieron Etiopía en 1935, el emperador dirigió personalmente la resistencia. Las fuerzas italianas terminaron ocupando Addis Abeba y el emperador se vio obligado a exiliarse en Inglaterra.

En junio de 1936 compareció ante la Sociedad de Naciones en Ginebra, pidió ayuda internacional contra la invasión italiana y denunció el empleo de armas químicas por parte de las fuerzas de Benito Mussolini. Aunque el discurso causó una fuerte impresión y despertó simpatías en numerosos países, la respuesta de la comunidad internacional fue limitada. La Sociedad de Naciones no adoptó medidas capaces de revertir la ocupación italiana, y la petición de ayuda del emperador no obtuvo los resultados que esperaba

Su discurso es considerado uno de los alegatos más importantes contra el fascismo antes de la Segunda Guerra Mundial. Advirtió que permitir la agresión italiana significaría abrir la puerta a futuras guerras internacionales. Tan solo tres años después, los acontecimientos posteriores terminarían por darle la razón.

Con apoyo británico y de fuerzas etíopes, regresó triunfalmente a Addis Abeba en 1941 tras la derrota italiana en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

El modernizador

Durante décadas, Haile Selassie I impulsó reformas destinadas a fortalecer el Estado etíope, entre ellas, destacaron:

  • Desarrollo de la educación.
  • Creación de instituciones modernas de gobierno.
  • Fortalecimiento de la diplomacia internacional.
  • Incorporación de Etiopía a organismos multilaterales.
  • Impulso de infraestructura y administración centralizada. 

También desempeñó un papel determinante en la creación de la Organización para la Unidad Africana (OUA), fundada en Addis Abeba en 1963, antecedente directo de la actual Unión Africana. Su capital se convirtió en uno de los centros políticos más importantes del continente.

El nacimiento del rastafarismo y el emperador convertido en dios

Probablemente ningún gobernante moderno ha sido objeto de una transformación religiosa comparable.

Cuando Haile Selassie I fue coronado en 1930, numerosos seguidores de Marcus Garvey (activista, periodista y dirigente político jamaiquino que se convirtió en una de las figuras más influyentes del movimiento panafricanista y del nacionalismo negro durante las primeras décadas del siglo XX) interpretaron el suceso como el cumplimiento de profecías sobre la redención africana. A partir de allí surgió el movimiento rastafari. 

Para los rastafaris:

  • Haile Selassie I era la manifestación divina de Jah (forma abreviada del nombre de Dios que aparece en la tradición hebrea y relacionada con Yahvé -YHWH-, el nombre con el que el Dios de Israel es identificado en la Biblia).
  • Etiopía representaba la tierra prometida.
  • África simbolizaba la liberación espiritual y cultural de los descendientes de africanos dispersados por la esclavitud.

Lo notable es que el propio emperador nunca afirmó ser dios. Fue un cristiano ortodoxo etíope convencido. No obstante, millones de personas alrededor del mundo llegaron a venerarlo como una figura sagrada. 

Única persona ante la cual Isabel II inclinaba la cabeza

Este es uno de los relatos más difundidos sobre Haile Selassie I. Existen fotografías y testimonios que sugieren la idea de que la reina Isabel II inclinaba la cabeza en señal de respeto hacia el emperador durante sus encuentros oficiales. Algunos historiadores sostienen que lo hacía como una muestra excepcional de deferencia hacia la antigüedad de la monarquía etíope y hacia el prestigio internacional del emperador. Asimismo, está ampliamente documentada la extraordinaria consideración y respeto mutuo que existió entre ambas figuras. 

El final del Imperio

Durante los años setenta crecieron las dificultades económicas, el malestar social y las críticas contra el gobierno imperial. Las hambrunas, la desigual distribución de la tierra y el desgaste político debilitaron gravemente al régimen.

En 1974 una junta militar, conocida como el Derg, lo depuso. El 27 de agosto de 1975 falleció a los 83 años mientras permanecía bajo la custodia del nuevo régimen. Su muerte está rodeada de gran controversia, la versión de los militares señala que falleció por causas naturales, mientras que años después surgieron pruebas y testimonios que apuntaban a que habría sido asesinado mediante estrangulación.

Con su derrocamiento desapareció una monarquía que se remontaba a casi tres mil años de historia; no obstante, Haile Selassie I tuvo siete hijos y su linaje no se extinguió, al día de hoy existen numerosos descendientes de esta antigua dinastía.

Haile Selassie, Marcus Garvey y el Black Star Line de Limón

Para comprender la influencia de Haile Selassie I en la diáspora africana resulta imprescindible mirar hacia el Caribe y, particularmente, hacia Limón.

El emblemático edificio Black Star Line de Limón fue construido en 1922 como sede local de la UNIA (Universal Negro Improvement Association -Asociación Universal de Desarrollo Negro-), organización fundada por Marcus Garvey. El edificio se convirtió en un centro de encuentro, educación, cultura y organización de la comunidad negra en Costa Rica; el Estado costarricense lo declaró Patrimonio Histórico-Arquitectónico en el año 2000; sin embargo, lamentablemente en 2016 un incendio causó graves daños a la estructura, considerada uno de los símbolos más representativos del legado afrodescendiente en el país. 

Garvey había vivido en Limón entre 1910 y 1912. Durante ese periodo conoció las difíciles condiciones laborales que enfrentaban los trabajadores afrocaribeños en las plantaciones bananeras, esa experiencia influyó de manera importante en el desarrollo de su pensamiento panafricanista, orientado a promover la unidad de las personas de ascendencia africana, fortalecer el orgullo por su identidad y defender su derecho a la autodeterminación y al progreso económico y social.

La compañía marítima Black Star Line fue concebida por Garvey como una herramienta económica y simbólica para conectar a los descendientes africanos dispersos por el mundo. Aquí aparece el paralelismo histórico con Haile Selassie I. Mientras Garvey proclamaba la necesidad de restaurar el orgullo y la dignidad de los pueblos negros mediante la unidad africana, Etiopía representaba el ejemplo tangible de una nación africana con una historia imperial propia que había resistido la dominación europea.

Para innumerables afrodescendientes del Caribe:

  • Garvey personificaba la conciencia política.
  • El Black Star Line simbolizaba la conexión con África.
  • Etiopía representaba la independencia africana.
  • Haile Selassie I encarnaba la continuidad de una realeza africana que no había sido borrada por la colonización. 

No es casualidad que el rastafarismo, profundamente influenciado por las ideas de Garvey, terminara convirtiendo a Haile Selassie I en su figura central. Las corrientes ideológicas que nacieron entre Jamaica, Limón, Panamá y otras comunidades afrocaribeñas encontraron en el emperador etíope un símbolo viviente de esperanza, dignidad y reivindicación histórica. 

A manera de conclusión

Haile Selassie I fue mucho más que el último emperador de Etiopía. Encarnó la resistencia frente al fascismo, la supervivencia de una de las monarquías más antiguas del mundo, el ideal panafricanista y la aspiración de millones de personas negras que buscaban referentes de grandeza fuera de los relatos coloniales tradicionales. Su figura permanece rodeada de fascinación porque une historia, religión, política y simbolismo en una sola persona.

Desde Addis Abeba hasta Kingston, y desde Jamaica hasta el histórico Black Star Line de Limón, su nombre continúa asociado a la idea de una África soberana, orgullosa de su pasado y consciente de su lugar en la historia universal.

Te invitamos a ver el siguiente video en el cual conocerás más detalles sobre Haile Selassie I

También te instamos a ver y analizar este otro video sobre el famoso discurso de Haile Selassie I en 1936 ante la Sociedad de Naciones en Ginebra
(Importante: para escucharlo en español, debés abrir el video directamente en YouTube, es decir, tenés que pinchar el ícono inferior derecho)

Finalmente, te compartimos estas canciones de Bob Marley & The Wailers, cuyas letras están inspiradas en la figura de Haile Selassie I

1. “War“, basada casi por completo en el discurso pronunciado por el emperador etíope ante las Naciones Unidas en 1963.

2. “Jah Live”, compuesta poco después de que se anunciara la muerte de Haile Selassie I; la canción refleja la creencia rastafari de que Jah no puede morir, y hace referencia directa al emperador etíope.

3. “Selassie Is The Chapel” , una obra de carácter espiritual dedicada a Haile Selassie I.

4. “Iron Lion Zion”, hace referencia a símbolos centrales del rastafarismo, especialmente al “León de Judá”, uno de los títulos asociados a Haile Selassie I.

Extendemos un agradecimiento muy especial al profesor César Ureña Calderón, quien motivó a La Voz del Nocturno para realizar esta investigación sobre Haile Selassie I, figura sumamente importante del siglo XX.

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